Un borrachito muere pecando contra el sexto mandamiento, y va a parar directo al infierno.
Al llegar, es recibido por una diabla que lo lleva a lo que serán sus habitaciones.
La sorpresa del borracho es mayúscula al ver que su nuevo aposento es un enorme y lujoso apartamento con todo tipo de comodidades, incluyendo un Jacuzzi con una cantidad de hermosas y coquetas mujeres vestidas con diminutas y sensuales prendas.
Recorriendo las instalaciones se encuentra con un bar con cientos de botellas de los más finos licores, cigarrillos y estimulantes de toda clase.
Sin poder contener las lágrimas que le producen todas las emociones que está experimentando, pregunta a su anfitriona:
—Señorita diabla, ¿todo esto es para mí?
—Sí, todo es para ti...
Al escuchar esto el borracho toma a una hermosa rubia por la cintura, saca una botella del bar y trata de servir, pero se da cuenta la botella no tiene orificio de de salida... toma otra, y tampoco tiene orificio, otra, otra y otra,
pero de ninguna puede servir licor.
Desconcertado se dirige a la diabla y le dice:
—¡Oiga señorita diabla!
¿Estas botellas no tienen AGUJERO...!!!
—¡¡¡Y LAS MUJERES TAMPOCO!!!... AQUÍ SE VIENE ES A SUFRIR, BORRACHO LIBIDINOSO...!!!!
Un joven con una mochila en la espalda se subió a un autobús. Al caminar entre los asientos un olor que salía de la mochila comenzó a regarse por todo el autobús. El olor era terrible y levantó sospechas, fue entonces que un pasajero alertó a la Policía que casualmente circulaba por la misma ruta. La patrulla detuvo el autobús para hacer la respectiva revisión, le pidieron al joven que abriera su mochila y ante la mirada incrédula de los demás pasajeros descubrieron con gran asombro que llevaba DOS CABEZAS en completo estado de descomposición, al ser examinadas se logró constatar que una cabeza era de AJO, y la otra era de CEBOLLA. ¡Gracias por su atención! SONRIE QUE LA VIDA ES PARA REÍR.
Hay decepciones que nos hacen abrir los ojos y cerrar el corazón. El mundo es complejo, y las personas con las que nos relacionamos no siempre actúan como nosotros esperamos.
No obstante, hemos de tener claro que también nosotros podemos decepcionar a los demás de algún modo u otro. De ahí, que valga la pena tener en cuenta estas sencillas ideas. Valora a las personas de forma justa, no te hagas grandes expectativas Lo mejor para vivir en paz y equilibrio es dejarnos llevar en el día a día y no crear altas expectativas. Está claro que si hay algo que todos necesitamos es poder confiar en las personas que queremos. Si nos fallan, tienes todo el derecho a sentirte enfadado o indignado.
Evita las decepciones permanentes, busca tu propia cura
Las decepciones son aspectos que nos van a acompañar toda la vida. El mundo nunca va a ajustarse a nuestras expectativas. Nuestros seres queridos nos pueden fallar y aquellos a quienes tenemos en un pedestal nos demuestran de vez en cuando que también son falibles. Debemos asumirlo, pero nunca rendirnos. Las decepciones te harán abrir los ojos y lo más probable es que, después de ellas, seas más cauto, prudente e incluso escéptico. No pasa nada. Es normal, pero no lo es que te dejes llevar y caigas en estas dimensiones: El negativismo. La falta de confianza en el ser humano en general. La pérdida de la ilusión. Las decepciones duelen y nos cambian, pero nunca debes dejar que te hagan cerrar puertas hacia tu propio crecimiento personal.
En ocasiones, una decepción nos hace salir de un engaño en el que estábamos viviendo. Es algo que debes tener en cuenta, porque a veces son necesarias para poder ver una realidad de la que no éramos conscientes:
Que esa persona no te respetaba como tú pensabas, que te mentían a tus espaldas, que eran egoístas y se priorizaban a sí mismas por encima de todo… Siempre hay gente buena, siempre hay mil proyectos que te pueden ilusionar y hacerte feliz. La esperanza es algo que nunca se termina mientras tú la contengas en tu propio corazón.
Reglas muy sencillas, se puede mejorar y mucho la convivencia y racionalizar el uso del smartphone. Hace tiempo que las he puesto en marcha y no puedo más que recomendarlas:
-Respeta a la persona con la que estás hablado
Si estás hablando con una persona, ésta te está dedicando algo muy valioso y que no podrá recuperar jamás: su tiempo.
Da igual que se trate de un amigo, un familiar, un compañero de trabajo, un cliente, proveedor, etc.: merecen toda tu atención.
Aunque ya lo hemos asumido por la etiqueta actual, no es muy correcto estar continuamente revisando el móvil, desviando la mirada a la pantalla o, incluso peor, contestando mientras la otra persona habla.
Piensa que cada vez que dejas de hacer caso a la otra persona por el móvil, le estás diciendo que es más importante que ella.
Intenta decirle esto mismo en voz alta y verás cómo se te pasan las ganas de comprobar el móvil.
-Cuando quieras silenciar el móvil, apágalo o ponlo en modo no molestar, pero no le actives el modo vibración y no lo dejes visible
Desactiva el sonido y ponlo en modo no molestar
A veces tenemos la impresión de que poniendo el móvil en modo vibración y que no suene ya está todo solucionado. Eres la persona más cortés del mundo porque nadie se va a enterar (en una reunión, cine, teatro, etc.) de que te están llegando los mensajes y avisos. Falso.
Siento decirte que el brrrrrrrrr se oye igual, y puede ser algo molesto en muchas situaciones (y te distrae lo mismo).
-Los móviles fuera de la mesa
Ni a la derecha ni a la izquierda del plato. Los móviles deberían estar fuera de la mesa de comer (sobre todo si no comes solo) o incluso en la de trabajo.
Denota que estás pendiente de recibir algo y que en cuanto llegue, dejarás de hacer caso a la persona o personas a tu alrededor.
En una reunión profesional o cuando quedas con amigos, puedes medir lo productiva que es o lo bien que lo están pasando todos por el uso que le están dando a lo móviles.
Si todos están acariciando sus pantallas, algo no va bien.
-El móvil se queda fuera del dormitorio
Cada vez estamos más acostumbrados a usar el móvil para todo, incluso como despertador.
Está bastante demostrado (aunque, como siempre hay estudios que dicen que no) que los tonos de las pantallas (en particular los colores azules) afectan negativamente al sueño y al correcto descanso debido a que las células en los ojos muy sensibles a los tonos azules y violeta segregan melatonina cuando creen que es de noche para ayudar a conciliar el sueño.
Las pantallas emiten esta luz y el cuerpo “se confunde”, animándose cuando no debería estarlo.
Usar el móvil antes de dormir puede provocar que descanses peor.
Y eso nos pasa a todos, tanto a ti como a como quizá tus hijos o familiares que están conectados y mandan mensajes a las tantas de la mañana (y luego les cuesta concentrarse en los estudios y no rinden lo suficiente). Por cuestiones de productividad en el trabajo y en nuestros cometidos diarios, deberíamos tener un sueño reparador.
Una interesante publicación de Business insider sobre cómo la luz de los smartphone afecta a tu cuerpo va más allá, afirmando que no solo tiene repercusiones en el descanso sino también:
Efectos sobre la capacidad de retener información en la memoria.
Dificultades para estudiar.
Unos niveles bajos de melatonina pueden incluso llevar a tener más probabilidades de tener depresión.
Mayor riesgo de obesidad.
Daños en la retina.
¿Puede generar cataratas? Lo están investigando.
¿Hay relación con el cáncer de pecho o de próstata? Según la publicación, sí.
No necesito aparentar lo que no soy para gustar a todo el mundo. Hace tiempo que practico el valor de la dignidad personal, no soy esclavo de nadie, y no necesito aprobaciones ajenas...
En nuestro interior, tenemos la sensación de que si no gustamos a todo el mundo no seremos aceptados. No obstante, la vida no se construye con la necesitad de tener que gustar: basta con que sepamos respetarnos.
Si no te gusto, es tu problema. Lo esencial, es que nos aceptemos nosotros mismos: el amor propio es una relación que debe durar toda la vida.
Tu forma de ser es la energía que te empuja y que debe poner barreras a lo que no quieres en tu vida, a lo que no te define.
Las personas que intentan encajar con todo el mundo necesitan ante todo aprobación. Es entonces cuando se sienten integradas, pero si nos limitamos a buscar aprobación en el día a día dejaremos de ser nosotros mismos.
El 50% de personas con las que nos cruzamos cada día estarán, posiblemente, en contra de nuestras opiniones. Si en alguna ocasión te encuentras con alguien a quien no le gusta lo que dices o lo que haces, no te preocupes: hay otro 50% que sí te apoyará.
si te empeñas en gustar a todo el mundo lo único que encontrarás es sufrimiento e infelicidad. No vale la pena, no es necesario gustar a quien tiene el corazón egoísta, a quien no te reconoce, a quien carece de nobleza y a quien simplemente, no encaja con tu forma de entender el mundo.
-Te quitas la ropa y la colocas en la cesta de la ropa
sucia según sea blanca o de color. -Te diriges hacia el baño con tu bata larga. -Te paras frente al espejo y detallas tu físico , sacas la barriga para poder quejarte mas de lo gordita que estás. -Te metes en la bañera, buscas el paño para la cara, la esponja para los brazos , la de las piernas , la de la espalda y la piedra pómez -Te lavas el pelo con el champú de miel con 82 vitaminas -Te vuelves a lavar el pelo con el champú de miel con 82 vitaminas -Te echas acondicionador de pelo con miel y te lo dejas 15 minutos -Te lavas la cara con una mezcla de melocotón durante 10 minutos hasta que la cara se ponga roja -Te lavas el resto del cuerpo con jabón para el cuerpo de nueces y fresas -Te quitas el acondicionador del pelo -Te afeitas las axilas y las piernas, consideras afeitarte el área del bikini -Gritas como una loca cuando riegan el jardín y pierdes la presión del agua -Cierras la ducha. -Te escurres todas las partes mojadas dentro de la ducha -Sales de la ducha y te secas con una toalla del tamaño de África -Te colocas una toalla en la cabeza -Te revisas todo el cuerpo en busca de granitos y los atacas con las pinzas -Vas a tu habitación con tu bata larga -Si ves a tu novio/marido te tapas y sales corriendo para la habitación -Pasas una hora y media vistiéndote.
Hombre: -Te quitas toda la ropa mientras estas sentado en la cama y la dejas tirada en el suelo -Te vas desnudo hacia el baño , si ves a tu novia/esposa en el camino , le enseñas el pit* y haces sonido de elefante -Te detienes frente al espejo para ver tu físico, metes la barriga, te ves el tamaño del pito* en el espejo, te rascas las bol4s y te hueles las manos -Te metes en la ducha -Te lavas la cara con jabón azul -Te lavas tus partes privadas y alrededores -Te lavas el cul* y dejas pelos en el jabón -Te lavas el pelo con cualquier champú -Te haces un peinado punk -Abres la cortina de la ducha para ver el peinado en el espejo -Meas dentro de la ducha -Te quitas todo el champú y el jabón, sales de inmediato de la ducha, no te das cuenta que esta todo empapado porque dejaste la cortina abierta por fuera de la ducha -Te secas a medias -Te miras otra vez en el espejo , sacas músculos -Dejas la cortina abierta y la alfombra mojada -Dejas la luz del baño encendida -Regresas a tu cuarto con la toalla en la cintura, si te ve tu novia/esposa en el camino, te quitas la toalla, le enseñas el rab* y vuelves a hacer el sonido de elefante -Tiras la toalla mojada sobre la cama y te vistes en dos minutos.
Existe una diferencia notable entre simpatía y empatía. Mientras que la primera es la capacidad de percibir las emociones ajenas, la empatía va un paso más allá y supone ser la capacidad de sentir las emociones del otro como propias.
Aquellas personas que tienen mucha empatía frecuentemente se ven afectadas por las sentimientos negativos de los demás y esto tiene repercusiones en sus propias emociones. Es justamente esto lo que termina boicoteando su propio bienestar emocional y muchas veces se ven afectados al punto de no poder funcionar a un nivel adecuado.
Si has tenido la oportunidad de compartir algún momento con una persona negativa, seguro sabrás que sus emociones pueden afectarte en gran medida. Es por esto que resulta importante tener los mecanismos de “defensa” necesarios para poder protegerse de lo que dichas emociones pueden causarnos.
Hoy te compartimos algunas formas de evitar que la energía negativa de los demás nos afecte y termine por destruir todas las buenas vibras que tenemos.
¿Cómo evitar que las malas vibras nos alcancen?
1. Dejar de complacer a todos
SI descubres que alguien no está conforme con ciertas actitudes tuyas o con cómo eres no gastes toda tu energía intentando justificarte. Lo único que hará esto es arrastrarte hacia el mundo de energías negativas que la persona tóxica te está proponiendo y eso sólo te traerá problemas.
Ten piedad de ti mismo y cuenta con la humildad necesaria para saber que jamás caerás bien a todo el mundo. Cualquier decisión que tomes, cualquier cosa que hagas tendrá repercusiones positivas sobre ciertas persona y negativas sobre otras.
2. Aprender a decir NO
Ser bondadoso y querer lo mejor para el prójimo no está nada mal, en absoluto. Sin embargo debes ser consciente de que siempre habrá personas dispuestas a aprovecharse de tu amabilidad y generosidad. Hay que tener claro que en ciertos momentos lo mejor es decir que no y listo.
Tu vida es sólo tuya y no puedes pasártela haciendo cosas para los demás. No tiene nada de malo decir que no de vez en cuando ya que es esto mismo lo que te deja espacio para trabajar en tus propios proyectos personales.
3. No des de comer a la bestia
Deja de prestar atención y poner energías en aquellas personas tóxicas que para lo único que sirven es para chupar todas nuestras energías positivas. Si bien estas personas pueden parece, en un principio, las mejores personas del mundo tarde o temprano descubrirás que están junto a ti únicamente para aprovecharse de todo lo bueno que tienes.
Ayudar a los demás, sobre a todo a los que queremos, es genial pero debes estar atento para darte cuenta cuándo el pedido del otro es sincero y cuándo simplemente se está aprovechando de ti.
4. Conecta con la naturaleza
Resulta verdaderamente imprescindible, de vez en cuando, salir a naturaleza a respirar un poco. Dejar de lado toda la vorágine de los lugares en los que estamos acostumbrados a vivir, vórtices de todo tipo de energías. Conectar con lo más esencial, lo natural, te permitirá aclarar tus ideas tanto como tus sentimientos.
5. Tu eres el único responsable
Recuerda siempre que tu eres dueño de tu propia vida y nadie más. Sólo tu sabes cómo te sientes y porqué te sientes así al igual que lo que tienes que hacer al respecto para cambiarlo. Lo que tu creas de tu persona es más fuerte y verdadero que lo que cualquiera pueda llegar a decirte y eso es algo que debes recordar siempre.
Una vez que nos hacemos cargo de todo lo que sentimos logramos despojarnos de la mirada ajena. He aquí un paso enorme para estar más cerca de la felicidad y tranquilidad. Cuándo estamos en contacto con nosotros mismos sabemos exactamente qué tenemos que hacer para mejorar y sentirnos más contentos.